Peligro de las lentillas de colores
Las lentillas son un objeto cuya primera función es ayudar a ver bien a aquellas personas que tienen algún defecto en la visión.
Las lentillas comenzaron a expandir su uso, como sustitutivo de las gafas a mediados de los años 90.
Actualmente constituyen un elemento imprescindible para aquellas personas que se sienten menos favorecedoras con las gafas.
Sin embargo, en los últimos años se han comenzado a comercializar las famosas lentillas de colores que pueden llegar a cambiar el color original del iris ocular.
Son comunes las lentillas incluso con dibujos, y colores tan llamativos como: blanco, rojo, amarillo, azul celeste, verde, moradas, entre otras.
El uso de lentillas sin una supervisión del oftalmólogo o del optometrista, puede causar problemas en la visión, y el iris del ojo.
También puede agravar problemas ya existentes, si no se realiza un seguimiento adecuado y un cuidado higiénico correcto.
Los trastornos que puede causar este tipo de uso no controlado es la úlcera de córnea, que afecta a una de cada 2.500 personas que usan lentillas todos los días.
La cifra puede aumentar en el caso de las personas que la usan sin prescripción médica, o bien las obtienen de lugares no autorizados, y que no cuentan con las medidas sanitarias adecuadas.
Las infecciones también son comunes, ya que es posible que se introduzcan pequeñas partículas de plástico entre el ojo y la lentilla, dificultando la oxigenación del ojo.
Esto puede provocar la acumulación de bacterias que acaban derivando en una grave infección.
Las lentillas comenzaron a expandir su uso, como sustitutivo de las gafas a mediados de los años 90.
Actualmente constituyen un elemento imprescindible para aquellas personas que se sienten menos favorecedoras con las gafas.
Sin embargo, en los últimos años se han comenzado a comercializar las famosas lentillas de colores que pueden llegar a cambiar el color original del iris ocular.
Son comunes las lentillas incluso con dibujos, y colores tan llamativos como: blanco, rojo, amarillo, azul celeste, verde, moradas, entre otras.
El uso de lentillas sin una supervisión del oftalmólogo o del optometrista, puede causar problemas en la visión, y el iris del ojo.
También puede agravar problemas ya existentes, si no se realiza un seguimiento adecuado y un cuidado higiénico correcto.
Los trastornos que puede causar este tipo de uso no controlado es la úlcera de córnea, que afecta a una de cada 2.500 personas que usan lentillas todos los días.
La cifra puede aumentar en el caso de las personas que la usan sin prescripción médica, o bien las obtienen de lugares no autorizados, y que no cuentan con las medidas sanitarias adecuadas.
Las infecciones también son comunes, ya que es posible que se introduzcan pequeñas partículas de plástico entre el ojo y la lentilla, dificultando la oxigenación del ojo.
Esto puede provocar la acumulación de bacterias que acaban derivando en una grave infección.